Ferrari: las condiciones de una lovebrand

Ferrari decide si te mereces o no adquirir uno de sus vehículos.

No es cuestión de dinero, sino de exclusividad y prestigio.

Hace unos meses la marca del “Il Cavallino Rampante” canceló el pedido del nuevo y flamante «Purosangue» a unos de sus clientes. «No se merecía el coche». Sin más.

El asunto acabó en un litigio hace unos pocos meses que el juez ha resuelto con una sentencia favorable a «Ferrari Munsterhuis Sports Cars» (concesionario oficial de Ferrari).

La marca tiene entre sus clientes la clasificación de VIP y TOP: poseer otro modelo de Ferrari, acudir a eventos, trackdays, etc. La prioridad para adquirir los nuevos modelos de la firma, dependerá de dónde estás dentro de esa clasificación; si es que lo estás claro.

Éstas son de las condiciones que impone la marca, una lovebrand en toda regla:

No cambiar el color: cada modelo tiene el suyo, no se admite cambiarlo, tampoco con vinilos.

Debes tenerlo al menos un año en propiedad: el mercado de ocasión debe esperar.

Ferrari tiene prioridad: ligada a la anterior condición, si decides venderlo la marca va primero y tienes la obligación de llevarlo a un distribuidor oficial. La marca prefiere saber en qué manos puede acabar. 

Nada de autopromoción y fotos vulgares: a la marca no le gusta que sus modelos aparezcan en fotografías vulgares y menos todavía para que se promocionen artículos de terceros. Ya sabes, el Ferrari de fondo para darle un toque de lujo y exclusividad a otros productos.

◽ El emblema es sagrado: no se permite modificar al venerado caballo.

…y es que el dinero es una cosa, y la exclusividad, el prestigio y la distinción otra bien diferente.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.